jueves, 9 de octubre de 2014

CONFIESO QUE TE AMO.

CONFIESO QUE TE AMO Confieso que te amo. Desde la profundidad de mis sentimientos. Incontroladamente. Reflexionando y sin reflexionar. Inconcientemente. Concientemente. Te amo con la violencia del mar enfurecido, Con la brisa indecente de todo amanecer. Con la placidez de una noche de verano. Con la inclemencia de un invierno despiadado. Te amo así. Con la misma imperfección de mis pasiones Que me trasladan a las tuyas De la misma forma… Con igual frenesí. Con delirio y sin quimeras. Sin costumbre de llamarte por tu nombre Sin manía de esperar lo que recibo. Y en ese ir y venir de mis locas emociones Rescato un barco repleto de inquietudes… De sosiego… Las mil formas de amarte y de desearte Brindando por tus sueños y los míos. Desnudos de prejuicios. Vestidos de mágicas caricias Que aplacan los deseos. Se enlazan tus manos En mi cuerpo Y detengo mis esperas sin esperas Para fumar los encuentros con encuentros, En las uniones de fuego que nos sellan este amor… Por èsta y por millones de razones: Te amo…
AQUELLA EPOCA… ¿Qué si me acuerdo? Sí, muchas cosas me acuerdo y otras tantas me las contaron. Aquella época… Aquellos tiempos en los cuales se dormía la siesta sin llaves en la puerta. sin rejas en las ventanas. sin miedos ni temores. Aquella época en la cuál los niños pateaban la pelota hasta muy tarde y las madres cocinaban sin vigilar la polvareda. El correr apresurados, antes de la cena, para contarle un secreto a nuestras amigas. Regresar con un cansancio disimulado ante las miradas de nuestros padres que todo lo sabían. Aquella época que ceder el asiento a un mayor nos volvía adulto y no existía recompensa por el deber cumplido. Aquellos tiempos que el cartero era el señor de las buenas noticias y los telegramas de las otras. Que el maestro, el policía y el médico se consideraban Autoridades y sus voces hacían de paraguas protegiendo la sociedad de cada pueblo. Que saludar con el buen día, muchas gracias, por favor y hasta luego se consideraban sinónimos de educación obligatorio. Necesario. Imprescindible. ¿Qué si me acuerdo? Sí, muchas de estas cosas me acuerdo. Aquella época… ¡Qué linda época!

APOSTÈ...

“ La única forma de protagonizar tu propia vida es atreviéndote a vivirla”. APOSTÈ...
Aposté a la alegría. Al perdón. Al reconocimiento. A la defensa de la vida. A la niñez con juguetes. Al compromiso de los grandes. A los valores intactos. A la palabra. Aposté al amor por la vida. Al amor A la vida.